Las carreteras del Mundial del 95
En 1995 el Mundial de Ruta se corrió en Duitama, a 2.500 metros de altitud. Lo que pasó aquella semana explica por qué el Gran Fondo Boyacá Mundial se llama como se llama.
Hay eventos que llevan su historia en el nombre. El Gran Fondo Boyacá Mundial se llama así por una semana concreta: la de octubre de 1995, cuando el Campeonato Mundial de Ciclismo en Ruta se corrió en Duitama. Era la primera vez que un Mundial de Ruta se disputaba en Colombia, y se corrió más alto de lo que se había corrido nunca: alrededor de 2.500 metros sobre el nivel del mar.
Ningún otro gran fondo del país puede decir eso de su carretera. No es una ruta que parezca de Mundial. Es la que lo fue.
El aire de los 2.500
Los favoritos llegaron con semanas de anticipación, porque en Duitama el aire es un rival más. A esa altitud cada puerto cuesta distinto, y el circuito además no daba tregua: el Alto del Cogollo se ascendió quince veces.
Boyacá llevaba años produciendo escaladores que en Europa parecían venir de otro planeta. Aquella semana, el planeta vino a ellos: el público llenó las cunetas del altiplano y el ciclismo mundial descubrió en directo de dónde salía tanta terquedad para ir cuesta arriba.
La rueda pinchada más famosa del ciclismo
La prueba de fondo la ganó el español Abraham Olano, y la ganó de una forma que todavía se cuenta: se escapó, y en el último kilómetro su rueda trasera empezó a desinflarse. No se detuvo. Cruzó la meta con la llanta agonizando, por delante de Miguel Induráin —que esa misma semana había ganado la contrarreloj— y de Marco Pantani.
Un campeón del mundo decidiendo que no había tiempo para cambiar una rueda: eso pasó aquí, en estas carreteras, delante de esta gente.
Treinta y un años después
Las montañas no se han movido. El Alto del Cogollo, las rectas del altiplano, el aire delgado: nada de eso ha cambiado. Lo que cambió es quién puede rodarlo.
El Gran Fondo recorre 143 kilómetros por esas carreteras, con salida y llegada en Duitama, y el Medio Fondo condensa la misma montaña en 100. No hay que ser profesional ni haber nacido en Boyacá. Hay que inscribirse, subir y querer llegar.
Ser mundialista por un día no es un eslogan. Es una dirección: Duitama, Boyacá, segunda semana de octubre.